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Caminos

Siempre digo que la vida y las personas que están a tu lado son comparables a un camino. Un grupo de gente sale a caminar. Al cabo de un rato el ritmo del paso es diferente entre ellos.
Si la conversación de un compañero te agrada es posible que trazando una línea recta vuestras orejas estén simétricas. Puede pasar también que la persona más cercana al escucharos se interese y se una a vosotros.
Otras veces te aburre el tema y aceleras hasta alcanzar a los de más adelante, o simplemente te distraes mirando cualquier cosa y una parte del tiempo lo haces sola.
Como ese día hay mucha gente caminando se da el encuentro con desconocidos y tu grupo se forma entonces con los nuevos y algunos de los que quedaron contigo.
En un momento llegáis a un cruce.
Ahí pueden pasar varias cosas: Todos esperáis y decidís rumbo izda. o dcha.
No todos están de acuerdo, así que algunos se enfadan entre sí y toman direcciones contrarias casi sin despedirse.
Otros lo hacen como amigos. Y hay quien ni siquiera se despide, ¡qué amargos!
El momento mágico llega cuando en uno de esos cruces se da el encuentro con alguien que tomó un camino diferente al tuyo y este desemboca en ese punto a la misma hora, y si además ambos en ese segundo estais recordando la última conversación que habíais mantenido unos kilómetros atrás, el camino junto a esa persona se hace inevitable.
- Justo me acordaba de lo que hablamos hace unas horas
- ¡no me digas! andaba pensando lo mismo...

A Ti Amiga de Pelo Indefinido



A ti no te conocí en pleno apogeo cósmico como a otros. No había luna meciendo a nadie, ni estrellas fugaces jugando con cometas al "corre corre que te pillo". El agujero negro seguía penando en su infortunio y los niños no disfrutaban de placenteros sueños, porque ya estaban en horas de clase.

No fue así, pero mi niña, no hacía falta una fiesta universal y creeme cuando te digo, que a quince días de mi boda con el hombre de mis sueños, mi interior celebraba la fiesta más grande de todos los tiempos.

Y fue ahí, cuando detrás de tantos muchachos asomaba una linda cabellera de reflejos dorados adornando una linda cara con dos broches de color azul y dulce sonrisa. Me abriste los brazos llenos de temple amarillo y fue ahí cuando afianzamos, aún hoy fuerte, un vinculo de amigas del alma.

Y hoy más que nunca, hoy que ya me encuentro con fuerzas, hoy que ya me valoro y quiero, necesito y quiero agradecerte y agradezco...

El haberme ayudado en una ciudad nueva; el haberme brindado tu amistad incondicional; estar en lo bueno como mi día tras día, las risas, tus y mis intimidades amorosas, tus aventuras y desventuras, acompañarme durante mi embarazo deseadísimo con paciencia, amor y muchos muchos donuts; el nacimiento de lo más grande de mi vida, mi hijo; y en infinidad de horas acumuladas de buenas experiencias.

Gracias por tu hombro en el comienzo de la tormenta, por tu paraguas en el gran chaparrón de mi separación; por haberme brindado tu familia, tu casa y compartir conmigo a tu mami. Por hacerme sentir habitada en momentos de máxima desolación, por abrirme los ojos diciendome las cosas claras, igual que esa hermana, como la cual te siento.
Gracias también por tu grandeza y bondad interior a todos los niveles, por nuestro mundo paralelo al de todos, por nuestra complicidad adquirida juntas en estos 6 años de madurez; un gracias muy grande por querer a mi hijo como has demostrado hacerlo, por quererme a mi, por hacerme quererte como lo hago, por ser tú, por los años vividos y venideros, y por mucho más por descubrir juntas. Un gracias de los más grandes.

Te quiero, amiga de pelo indefinido.

Hay dias en los que un sencillo e-mail de un amigo, toca tu corazón y acaricia tu alma, alejando la soledad que sientes por momentos, y dándole de nuevo sentido a tu vida. La amistad es ese gran tesoro, que es necesario cuidar y alimentar cada día.
Gracias